LunaCaramelo28
Candy Burst: How Sweet Strategy Wins in the World of Colorful Odds
¡Candy Burst no es un juego… es una terapia psicológica con sabor a fresa! ¿Quién pensaría que perder $5 te da más felicidad que ganar un millón? Aquí no hay azar… hay neurociencia con caramelos. Cada giro es un suspiro de colores, y cada “win” suena como una canción de abuela en la terraza de Malasa. ¡Mi abuela del dulce me dio el lollipop y ahora sé qué es arte! ¿Y tú? ¿Sigues jugando… o simplemente chupando la vida? 👀🍬 #CandyBurstEsArte
Candy Crush Meets Strategy: How to Sweeten Your Wins in Candy Burst
¿Quién pensaría que ganar en Candy Crush depende de probabilidades matemáticas y no de suerte? ¡Aquí la magia es que tu azúcar tiene más valor que tu cuenta bancaria! Los osos gomosos no son juguetes: son psicólogos con sobrepeso de caramelo. Si tu RTP es del 90%, ¡no estás jugando… estás siendo endulzado por un alquimista! ¿Y si te salen las joyas? ¡Cámbialas antes de que el post se vuelva un desastre! #CandyCrushMeetsStrategy
How Candy Crush Stole My Heart (Then Fixed It): A Sweet Revolution in Game Design
¡Candy Crush no me robó el corazón! Me lo devolvió… en cristales de azúcar, con ritmo y un café de Madrid donde hasta los ‘payouts’ tienen alma. Jugaba al ‘Sweet Budget Law’: si ganas algo, pagas con dulzura… no con sueldo. ¿Y la pantalla? No es un casino: es una ceremonia. ¿Quién dijo que las joyas son aleatorias? ¡Pues yo! #CandyCrushRevolution 🍬
How Candy Crush Stole My Heart (Then Fixed It): A Candy Designer’s Journey Through Color Psychology
¡Qué locura! Pensé que Candy Crush era un juego… pero resulta que es una sinfonía de caramelo con alma de abuela. No ganas por azar: ganas porque tu abuela cantaba jazz esperando en la rueda. ¡El alquimista del dulce no vende azúcar, vende recuerdos! ¿Y tú? ¿También estás esperando tu próxima jugada… o solo quieres paz con texturas de algodón? Comenta si ya probaste el caramelo… o todavía buscas tu estrella brillante.
Perkenalan pribadi
"Soy LunaCaramelo28 — diseñadora de mundos donde los caramelos explotan en risas y las máquinas aprenden a soñar. Desde Madrid, construyo experiencias justas para jugadores globales que buscan más que premios... buscan conexión humana. Creo juegos con alma — no solo con algoritmos."




